sábado, 6 de septiembre de 2014

REPASO A LOS ÚLTIMOS MESES Y A MI ÚLTIMA SESIÓN.


Tengo muchos motivos por los cuales estar contenta, muy contenta, tanto en el terreno laboral como en el personal.

En ambos sigo creciendo y puedo decirles que los retos tanto en un lado como en otro no son sencillos, pero les encaro y los logro.

Al igual puedo decir que sigo teniendo en mi DUEÑO un gran apoyo para todo, sobre manera en los momentos más duros y difíciles.
Día a día me demuestra que es uno de mis pilares base para afrontar la vida y seguir creciendo en todos los aspectos.

Hacía tiempo que  por causas complejas no tenía una sesión de las buenas.
Ambos la disfrutamos, disfruté de la cara de sádico gozoso de mi DUEÑO
Disfruté al entregarle mi espalda, la cual por diferentes motivos pocas veces juega con ella.
Algunos de ellos son el no olvidar que pueden verseme las marcas en el vestuario, o en casa o al poner un vestido o camiseta escotados a la espalda.

En esta ocasión he sonreído para mis adentros ampliamente, pues se olvidó de todos esos motivos y decidió jugar con ella.
Azotar en mis hombros, en la zona del serratio mayor y menor.
Disfrutar de mis diferentes tonos de voz, al repetirle una tras otra una frase que tenía capricho de escuchar durante la sesión, no antes ni después.
Disfrutó o mejor disfrutamos los dos
Disfrutó de cada uno de mis movimientos instintivos que hacían cambiase de postura, al igual que disfrutó de mi inmediata vuelta a la posición original.

No hubo parte del cuerpo con que no disfrutase a su gusto y el tiempo que estimó oportuno.

Al acabar decidió dar un paseo y al igual que se lleva a un niño pequeño cuando se porta bien, me dio un premio poco usual, me llevó a la feria y nuevamente disfrutamos uno del otro.

Pasado mañana volveré a estar a su lado, y al igual que ocurre siempre no sabré con qué me voy a encontrar.

 

2 comentarios:

Dulce_Amo1969 dijo...

No me ves la cara, pero estoy sonriendo mientras leo esto.

dulce lara de DA dijo...

No necesito verle la cara para saber qué o quien le hará sonreír, lo que no sabía era el momento en que lo leería
jejejejeje